Esta escultura de Buda sentado en meditación aporta serenidad y equilibrio a cualquier ambiente. Tallada a mano en madera de teka, destaca por su acabado en marrón claro y por la calidez natural de sus vetas, creando una presencia elegante y armoniosa en salas, recibidores, estudios o espacios de contemplación.
Con 1 m de altura y 50 cm de ancho, ofrece una presencia imponente sin perder delicadeza en los detalles del rostro, las manos y la postura. Su temática religiosa y su elaboración cuidadosa la convierten en una pieza decorativa ideal para quienes valoran el arte, la espiritualidad y el carácter natural de la madera.












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